Experiencias

La sorpresa de cumpleaños de mi novia

En Madrid se iba notando el buen tiempo. Era finales de abril y con mis compañeros de piso, Julio y El Largo, íbamos probando terrazas y garitos para aprovechar las últimas horas de sol de las tardes.

Quizás ésa era su excusa, pero yo lo hacía para tratar de no pensar en Elena, mi chica desde hacía 2 años y medio. Desde septiembre, se había marchado de Erasmus al Reino Unido y no la había vuelto a ver desde Navidad. Elena estudiaba Farmacia, y nada mejor que la Universidad de Cambridge para especializarse.

Mis compis de piso sabían que no estaba bien, la echaba de menos y por eso me habían organizado una fiesta por mi cumpleaños. Invitaron a varios amigos, clásica fiesta en casa en la que, de pronto, veo a Elena. Era Bank Holiday en Reino Unido y había aprovechado para hacerme una visita con la ayuda de Julio.

Estuvimos disfrutando toda la noche, hasta que poco a poco se fueron pirando todos y, por fin, nos quedamos solos ella y yo. En ese momento de pasión nos acordamos que desde que se fue en septiembre, había dejado de tomarse la píldora. Yo, por la falta de costumbre no tenía preservativos. Era tarde para preguntar a Julio o El Largo, así que nos dejamos llevar por el momento y acabamos haciéndolo a pelo.

A la mañana siguiente, al llegar a Barajas, fuimos directos a una farmacia. Conocíamos la píldora del día después y sabíamos que era la mejor opción. Existen todo tipo de mitos, pero yo estudio Química y Elena, Farmacia, con lo que estaba claro que era una buena elección.

Fue mi mejor regalo de cumpleaños, me subió el ánimo hasta finales de curso, cuando Elena regresó de su Erasmus, volvió a tomarse las pastillas anticonceptivas y pasamos el verano recuperando el tiempo perdido.



Más experiencias