Placeres descalzos

Enfadarse es una elección personal: elige ser feliz

Enfadarse es una elección personal, es mucho mejor elegir ser feliz. Cuando una persona dice o hace algo que consideras ofensivo tienes dos opciones:

  • Tomártelo a mal y sentir que lo que ha dicho/hecho te hiere.
  • Seguir felizmente con tu vida, rechazando la idea de que quieren incomodarte 💃

Según los psicólogos, las personas que menos empatía tienen son las que más se molestan a lo largo del día por los comportamientos de los demás. Lo filtran todo por sus propios filtros y lo que se salga de su código de conducta se lo toman como un ataque.

 

Cuando le preguntaron al Dalai Lama por qué no estaba enfadado con el Gobierno chino después de tener que exiliarse tras la invasión del Tíbet dijo: “Si me enojara, entonces no sería capaz de dormir por la noche o de comer mis comidas en paz. Me saldrían úlceras, y mi salud se deterioraría. Mi ira no puede cambiar el pasado o mejorar el futuro, así que ¿para qué serviría?

Y esas palabras tan sabias deberíamos aplicárnoslas siempre. Es mejor intentar ser positiva siempre, a pesar de las “ofensas” que lleguen de otras personas, y no dejar que éstas se acumulen en tu interior y no te dejen vivir con tranquilidad. ¡Qué lógico suena! ¿verdad?

Pero es cierto, cada persona tiene su propio mundo interior y según su educación tiene unas creencias distintas de cómo deberían hacerse las cosas. Por ello se comportará de una manera diferente a las demás, mientras que el resto podrían sentirse ofendidas. Por ejemplo, por un tono de voz más seco de lo que creen que es normal o por un comentario que les resulte ofensivo.

 

Pero, si lo piensas detenidamente, nada de lo que diga o haga otra persona es por ti, ni siquiera cuando parece algo personal, porque sus actos están basados en sus creencias de cómo funciona el mundo, en su educación, en cómo creen que deberían ser las cosas. Y eso varía para cada persona, y menos mal porque si todos fuéramos iguales sería aburridísimo…

Si una persona ve las cosas de otra manera, siempre que no vulnere la libertad de otro, es porque se lo han enseñado así y aunque intentes convencerle de que sus razonamientos están mal, puede que no lo consigas. Está bien intentarlo, pero, si no lo logras, no dejes que eso te llene de negatividad. Entiende que esa persona no intenta molestarte, que su realidad es distinta, pero en el fondo no es personal. Puede costar entenderlo, pero es un aprendizaje que hay que hacer; nadie es igual que tú, ni se comporta igual que tú en todo, y no pasa nada, no se acaba el mundo.

Para ayudarte a ser feliz tenemos unos consejos:

  • Céntrate en lo que te traiga positividad, en la gente que te hace feliz.
  • Escucha las críticas y quédate sólo con las que te sirvan para mejorar.
  • La paz interior te vendrá cuando no permitas que los actos de nadie influyan en tus emociones.

 

Todo el mundo tiene cosas buenas y cosas que no nos gustan. Si coges de cada persona lo que te gusta de ella y fijas tu atención en compartir y aprender de eso, serás más feliz.
La positividad atrae la positividad, y cuanto más hagas esto más sencillo será convertirlo en un hábito.

El mundo es de una manera u otra según el cristal con el que se mire. Como se suele decir, elige el cristal del humor, de la simpatía, de la calma.

Y no te amargues pensando que hay gente mala alrededor, sólo por ser una persona buena y honesta, el mundo no tiene por qué “tratarte bien”. Eso es como esperar que por ser vegetariano no te va a embestir el toro. Es su naturaleza, no es nada personal.

 



¿Qué te ha pasado?

Resuelve tus dudas consultando este apartado.

Ir

Experiencias

Échale un vistazo a nuestra sección de testimonios.

Ir

Sobre la Píldora

Encuentra más información sobre la anticoncepción de urgencia.

Ir